El Estudio Acústico es la herramienta fundamental de que dispone una actividad para evitar conflictos por ruido una vez entre en funcionamiento. Durante la fase de proyecto, se analizan las fuentes de ruido a instalar, los aislamientos previstos, la ubicación de receptores sensibles en el entorno, y numerosos factores adicionales, para determinar si es necesario llevar a cabo alguna corrección desde el punto de vista acústico.
Así, la actividad puede tener la tranquilidad de que una vez puesta en marcha no habrá sorpresas desagradables ni incumplimientos de emisiones acústicas.
El Estudio Acústico puede requerir mediciones en campo y modelos de simulación, en función del tipo de actividad o de la sensibilidad del entorno en el que se va a instalar, y es un requisito habitual para la obtención de licencias de apertura.
Nuestro laboratorio acreditado puede llevar a cabo cualquier ensayo según el Anexo IV del Real Decreto 1367/2007 (o reglamentos autonómicos que lo trasponen, como el Decreto 6/2012, Reglamento de Protección contra la Contaminación Acústica en Andalucía), para evaluar el cumplimiento de actividades con respecto a los límites aplicables.